Trump arroja a Irán a los brazos de Rusia, China y la Unión Europea

En el más puro estilo pugnaz/bluffista de Trump, quien ha abierto gran cantidad de frentes a escala doméstica/regional (con Canadá y México) /global (contra medio mundo y, a una escala nuclear muy delicada, contra Rusia y China), descertificó el acuerdo nuclear con Irán del P5+1 (los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad más Alemania), que había mediado su odiado antecesor Barack Obama.

Trump arroja a Irán a los brazos de Rusia, China y la Unión Europea

El Congreso tiene 60 días para reimponer las sanciones. El grave problema es que si se reimponen las sanciones, es muy probable que Irán tome represalias y reinicie su programa atómico, que ha sido con fines civiles y pacíficos, de acuerdo con el monitoreo de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) y no con la propaganda negra de Israel y su mendaz primer israelí Benjamín Netanyahu, quien inventó que Irán posee inexistentes bombas nucleares, según la guerra de propaganda con técnica Hasbara del Mossad.

Trump sigue la misma línea de su aliado supremacista, el premier Netanyahu, y alega que las pruebas de misiles en Irán han roto el espíritu del acuerdo, además de que apoya a la guerrilla libanesa chiíta Hezbolá, que forma parte de la coalición gubernamental de Líbano, donde no es exorcizada como terrorista.

Según Jennifer Rubin, de The Washington Post, al anuncio de Trump contra Irán le salió el tiro por la culata (https://goo.gl/MtgfwH) y provocó la masiva oposición del Partido Demócrata en el Congreso y la reticencia del jefe del Comité de Relaciones Exteriores, el influyente republicano Bob Corker, quien aseguró que Trump llevará a Estados Unidos a una tercera guerra mundial (https://goo.gl/mMcZ4h).

Amir Handjani, de Bloomberg, menciona que la descertificación de Trump contra Irán golpeará a Estados Unidos (https://goo.gl/qcGhsP).

Julian Lee, estratega petrolero de Bloomberg, expone los sueños de Trump para aislar a Irán (https://goo.gl/2eYdce ), aun cuando las petroleras de China, Rusia y Europa sacarán provecho del aislamiento estadunidense: 34 empresas europeas han precalificado para desarrollar los pletóricos campos de gas y petróleo de Irán, por delante de Rusia, Japón (sic) y China.

Europa busca diversificar su abasto gasero para no depender tanto de Rusia y, mucho menos, de las exigencias de Trump, quien no desea que Europa se abastezca de ningún lado, salvo del gas proveniente del fracking de Texas y Oklahoma. Me pregunto si las sanciones contra Rusia e Irán van encaminadas contra la Unión Europea para impedir su conectividad con estas dos y la mirífica Ruta de la Seda de China. Las sanciones de Obama contra Rusia y de Trump contra Irán han arrojado tanto a Rusia a los brazos de China como a Irán a los de Rusia, China y Europa.

Los mandatarios de Alemania, Francia y Gran Bretaña rechazaron que Trump tenga autoridad para desechar el acuerdo conjunto nuclear con Irán del P5+1, ya que no se trata de un acuerdo bilateral (https://goo.gl/vLfmBc). Un efecto inmediato ha sido que el presidente de la Unión Europea, Jean-Claude Juncker, solicitó restablecer las relaciones con Rusia (https://goo.gl/AbwrWR).

Las sanciones de la Secretaría del Tesoro de Estados Unidos –controlada por el israelí-estadunidense Steven Mnuchin– contra los Guardianes de la Revolución Islámica de Irán (los Pasdaran), columna vertebral militar y financiera de la teocracia chiíta, equivaldría a que se impusieran sanciones al Pentágono, lo que coloca a Washington y a Teherán al borde de una guerra.

Adam Garrie, del portal The Duran, realiza una excelente síntesis y evoca tres posibilidades que puede adoptar Irán, en sincronía con Rusia/China/Unión Europea, sumada en forma insólita de Gran Bretaña –pese a la ruptura del Brexit–, que siguen apoyando el acuerdo nuclear del P5+1:

1. Irán proclama que el acuerdo es nulo y sin efecto y renegocia nuevos tratos comerciales con socios cuyas transacciones financieras no dependen del dólar, como Rusia, China y Turquía, a quienes se podría incorporar la Unión Europea.

2. EU se retira formalmente, pero el resto del grupo P5+1 mantiene el statu quo y adopta la reimposición de las sanciones de Trump. En este escenario, Rusia y China brincarán las sanciones cuando intensifican su desdolarización. ¿Qué tanto desearán la Unión Europea y Gran Bretaña imitar las sanciones de Estados Unidos, a riesgo de perder suculentos negocios con Irán?

3. Estados Unidos se retira formalmente, mientras a regañadientes Europa la imita con el fin de no incurrir en la cólera de Estados Unidos, del cual Europa es ampliamente dependiente en muchos aspectos (https://goo.gl/Nf5NAu).

Garrie aduce que Trump se ha coludido con Israel, cuyo “discurso sobre Irán fue en muchas de sus partes casi ( ¡supersic!) idéntico al del líder israelí Netanyahu en la Asamblea General de la ONU”, y comenta que menos de 24 horas antes tanto Estados Unidos como Israel retiraron su membresía de la Unesco. El problema es que toda la credibilidad de Estados Unidos como socio negociador se ha perdido, y esto se aplica no solo a Irán, Corea del Norte, Rusia, Venezuela y China, sino también a la Unión Europea.

La respuesta del presidente iraní Hassan Rouhani ha sido moderada y ha expresado que seguirá la pauta de la Unión Europea ( sic). La reacción de la canciller de esta última, Federica Mogherini, ha sido contundente y recuerda la oposición de Alemania y Francia al aventurerismo bélico de Baby Bush contra Irak en 2003.

La dinámica del aislamiento internacional de Trump está muy bien marcado con una diferencia de 14 años: Baby Bush tuvo el apoyo del laborista Tony Blair y del fascista José María Aznar López, para emprender su fallida guerra en Irak, mientras ahora Gran Bretaña, con la conservadora Theresa May, se alinea con Francia y Alemania. Mogherini alega que la decisión de Trump es unilateralmente doméstica, mientras el acuerdo con Irán del P5+1 está avalado por la resolución 2231 del Consejo de Seguridad, cuando ningún presidente de Estados Unidos tiene el derecho de cancelar una resolución de la ONU.

El Global Times (https://goo.gl/G974bm), portavoz oficioso del Partido Comunista Chino, que iniciará su trascendental Congreso el 18 de octubre –que entronizará el mandarinato militar de Xi Jinping–, fustiga que Washington no puede decidir en forma unilateral el futuro del acuerdo nuclear sobre Irán.

Juzga que el acuerdo nuclear de Irán con el P5+1 sirve de modelo para una solución política de otros temas de puntos calientes, como la crisis nuclear en Corea del Norte. Sucede que con el colapso del acuerdo significa que el problema nuclear de Corea del Norte sería más difícil arreglar, ya que Pyongyang no tendrá confianza en Estados Unidos, que con la mano en la cintura y sin desparpajo desecha un acuerdo internacional.

Lo peor es que “la sombra de guerra oscurece de nuevo (sic) al Medio Oriente”, por lo que, en el punto de vista chino, el acuerdo nuclear con Irán es crucial para mantener tanto la paz en el Medio Oriente como el orden internacional. El editorial concluye que el futuro orden mundial no será reconfigurado según las exigencias de Washington, ya que “otras superpotencias (léase: Rusia y China) también (sic) ejercerán su voluntad en forma conjunta”.

¿Está resultando Trump un tigre de papel que ya no asusta a China ni a Rusia y, por lo visto, tampoco a la Unión Europea? Parece que Trump se ha encajonado desde Corea del Norte hasta Irán.

Artículo publicado en La Jornada


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Perfil del Bloguero
Analista mexicano, de origen libanés, especializado en relaciones internacionales, economía, geopolítica y globalización. Es profesor en la UNAM y publica regularmente en periódicos como La Jornada y el El Financiero. Es un comentarista frecuente en medios internacionales de televisión como teleSUR, entre otros.
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