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Javier Tolcachier
Javier Tolcachier

Javier Tolcachier es investigador en el Centro Mundial de Estudios Humanistas y columnista de la agencia internacional de noticias con óptica de Paz y No Violencia Pressenza.

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Notas recientes

El liberalismo a ultranza, que hoy pretende servir de base teórica a la política de desguace del Estado que lleva adelante el Gobierno derechista en Argentina, tiene como objetivos evidentes facilitar el remate del país.

Al realizarse la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) en La Habana, las 33 naciones firmantes se comprometieron a dar solución pacífica a las controversias que pudieran surgir.

La integración de los pueblos latinoamericanos y caribeños es un paso hacia un nuevo mundo, un mundo donde las personas sean el valor y la preocupación central. Un mundo humanista.

El gobierno del novato Noboa, también representante del gran capital al igual que Milei, ha decretado el estado de conflicto armado interno. La estrategia de guerra, respaldada incluso por la oposición, deja entrever similitudes con la emprendida por Nayib Bukele en El Salvador.

Enfervorizado por un amplio triunfo electoral, el (des)gobierno apenas asumido ha emprendido una política de shock, mostrando inequívocamente su vocación privatizadora y mercantilista.

La pregunta que se hacen muchos a estas alturas, adentro y afuera de las fronteras argentinas, es qué llevó al pueblo argentino a esta suerte de suicidio social.

La ineficiencia del capitalismo para asegurar un mínimo bienestar a cada ser humano se aprecia con claridad cada día.

La segunda vuelta de las elecciones en Argentina dio como ganador al opositor Javier Milei, de la agrupación La Libertad Avanza.

Hace 18 años, el 5 de noviembre de 2005, se celebraba la sesión de cierre de la IV Cumbre de las Américas en Mar del Plata, que culminó con el rechazo a avanzar con la implementación del ALCA, intención impulsada por los Estados Unidos de América.

El objetivo de esta revolución pendiente en la interioridad será conquistar la posibilidad de que la No Violencia eche raíces en nuestro comportamiento y visión del mundo a través de una configuración de conciencia avanzada en la que todo tipo de violencia provoque repugnancia.