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Miguel Angel Ferrer
Miguel Angel Ferrer

Economista y profesor de Economía Política. Fundador y director del Centro de Estudios de Economía y Política. Es columnista del diario El Sol de México, del catorcenario Siminforma, del diario Rumbo de México, entre otros medios. Analista político en distintos programas de radio.

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El conservadurismo califica como errores o tonterías aquellos logros de López Obrador que simplemente no le gustan, aunque sean notoriamente beneficiosos para la inmensa mayoría de la población, incluidos los propios conservadores.

Hasta ahora han fracasado todos los intentos del conservadurismo mexicano por desestabilizar al gobierno de López Obrador. Ni la campaña mediática ni los esfuerzos por crear las condiciones para dar un golpe de Estado han tenido éxito.

La derecha mexicana está intentando por todos los medios a su alcance socavar al gobierno de López Obrador.

En México, durante largos decenios, las expresiones golpe de Estado, golpismo y dictaduras militares eran de uso corriente, pero nunca o casi nunca se empleaban en referencia a la sociedad mexicana.

A unos cuantos días del golpe de Estado en Bolivia el panorama todavía es confuso. A esta confusión contribuye la mezcla de factores clásicos de los golpes de Estado en Latinoamérica (como la participación decisiva de los militares, tripulados por Washington) con rasgos novedosos, como son la entrada en escena de la versión boliviana de las guarimbas venezolanas y la actuación de bandas paramilitares de golpeadores y asesinos a sueldo para amedrentar a las bases de apoyo al evismo y al régimen derrocado.

En la dura batalla política que libra el Presidente López Obrador contra instituciones, personeros y ex beneficiarios del régimen neoliberal vencido en las elecciones del 1 de julio de 2018.

Es muy claro que el gobierno del Presidente López Obrador marcha en sentido contrario al que siguen Mauricio Macri en Argentina, Lenín Moreno en Ecuador y Sebastián Piñera en Chile. En esas tres naciones las políticas económicas neoliberales, con sus tarifazos, privatizaciones y sujeción a los dictados del Fondo Monetario Internacional (FMI) han provocado revueltas e insurrecciones populares que han tenido como primer resultado la derogación inmediata de los paquetazos fondomonetraristas, pero que incluso pueden provocar la caída de esos antipopulares gobiernos.

Hasta una mirada somera a la situación en Cataluña revela que el gobierno español nada hace ni quiere hacer por resolver el tremendo problema que representa gobernar a un pueblo que no quiere ser gobernado por una potencia extranjera. 

La privatización de los bienes públicos fue (y sigue siendo en otras latitudes) el rasgo esencial y definitorio de la política económica neoliberal.

Han corrido, están corriendo y van a correr muchas más versiones respecto a los motivos que llevaron a Eduardo Medina Mora a renunciar al cargo de ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.