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Ilka Oliva Corado
Ilka Oliva Corado

Escritora y poetisa. Ilka Oliva Corado nació en Comapa, Jutiapa, Guatemala, el 8 de agosto de 1979. Se graduó de maestra de Educación Física para luego dedicarse al arbitraje profesional de fútbol. Hizo estudios de psicología en la Universidad de San Carlos de Guatemala, carrera interrumpida por su decisión de emigrar a Estados Unidos en 2003, travesía que realizó como indocumentada cruzando el desierto de Sonora en el estado de Arizona. Es autora de cuatro libros.

130 Notas publicadas

Notas recientes

Es tarahumara, originario de Chihuahua, México, pero se reconoce siempre como rarámuri. Para cuando emigró ya estaba comenzando la tala ilegal de árboles de la Sierra Tarahumara.

Para que Rosa lograra emigrar de indocumentada un primo de su papá que vive en Nebraska les prestó el dinero, de no haberse ido para Estados Unidos ni sus hermanos ni sus dos hijos hubieran podido sobrevivir a la miseria.

Total, Capitalino no tiene vida, él va de su casa al trabajo y del trabajo a la casa. Renta en el sótano de una casa con 13 hombres más, todos indocumentados.

Cayetana enciende la estufa y comienza a calentar la comida que meterá en los recipientes para su almuerzo, son las cuatro de la mañana.

Enciende la máquina para cortar grama, Silvestre se siente como subido en un tractor porque es una podadora industrial, en su vida se había subido en una máquina así, pero en Estados Unidos le ha tocado hacer trabajos que nada han tenido que ver con su labor de maestro panadero en su natal Nayarit.

Se ha perdido el primer día de sol de la primavera y se perderá los del verano y el otoño como se los ha perdido los últimos 14 años de su vida desde que llegó a Estados Unidos.

Cándido se casó con una joven de Totonicapán que conoció trabajando en los viñedos, tienen 4 hijos, todos estadounidenses que también trabajaron en los viñeros media jornada mientras estudiaban, todos se graduaron de la Universidad  de California.

Tana como cientos de pobladores se han visto obligados a emigrar, unos hacia la capital, otros para Honduras y los más decididos agarran camino hacia Estados Unidos.

Yeyo creció viendo cómo a su padre se le astillaba la espalda de tanto cargar sobre los hombros racimos de plátanos tiernos en los días infernales del trópico en Chiapas.

Agarra a su hijo Yeyo, lo envuelve en el perraje y se lo pone en la espalda.