El Brasil negacionista genera muertes con su guerra contra las vacunas | Blog | teleSUR
12 diciembre 2020
El Brasil negacionista genera muertes con su guerra contra las vacunas

Sí, el Brasil es un país continental, con alrededor de 350 mil millones de dólares en reservas de divisas obtenidas por gobiernos progresistas entre 2003 y 2015. Tiene una fuerte cadena industrial y alguna vez fue la quinta economía más abastada del mundo. No faltan recursos para afrontar la adversidad. Recuerde, todos esta capacidad económica son válidos cuando no hay manejo para una enfermedad que afecta al mundo como el coronavirus.

El Brasil negacionista genera muertes con su guerra contra las vacunas

Perdido con un gobierno incapaz y negacionista. Poderosas disputas por el poder, intrigas palaciegas, gestión y escándalos familiares. La agonía de un pueblo que perdió la brújula aumenta ante el mayor desafío que es vivir.

Sin ámbito moral para defender la vida , Brasil, llega 179.765 muertos y 6.781.799 casos (10/12). Una inmensidad de tumbas generalmente de personas pobres, negras y excluidas. Las cifras serán mayores en el caso o país del Sistema Único de Salud (SUS), un modelo libre e inclusivo, en proceso de deterioro desde la verificación de Michel Temer, en 2016.

El primer caso de coronavirus en Brasil fue el de una señora acomodada que fue contagiada recientemente desde Italia y sin aislamiento, transmitido a una criada que cuando regresó a su casa en las afueras de Río de Janeiro murió, mientras su patrón se salvó en hospitales desarrollados.

Esta historia transmite la idea de lo que está sucediendo. Todos mueren, pero el pobre muere mucho más. Permite una visión de que la falta de atención del gobierno supera la irresponsabilidad y puede ser una pasividad intencionada.

Entre el 15 de abril y el 16 de septiembre, Brasil se quedó sin un ministro de salud, hasta que se hizo oficial el general Eduardo Pazzuelo, un militar que tenía la experiencia de solo dirigir un hospital de campaña. Esta evidente contradicción, ante la pandemia, llevó al país a superar las 1.000 muertes diarias y ayudó a ser el segundo en muertes acumuladas con 179.765 , solo detrás de Estados Unidos con 292.091 según la Universidad Jhon Hopkins (10/12).

La manipulación de la maquinaria pública, la ocupación de puestos por militares sin especialización en el área o fundamentalistas cristianos sin calificación ciertamente pasarían factura. La parálisis de la administración puede no ser el costo más alto de un gobierno elegido para ser diferente y luchar contra la corrupción, siempre acusando al ‘otro’. En este momento, el número de muertes para la nación ya ha sido superado por un amplio margen, sea por crisis históricas de molestia o por guerra, como el ejemplo con Paraguay (1864-1870), donde murieron 50.000 brasileños y 280.000 paraguayos.

Mientras el mundo suplanta los 68.18 millones de casos con 1.55 millones de muertes y naciones corren vacunando a su población como Rusia e Inglaterra, el gobierno brasileño trabaja para retrasar una posible inmunización hasta febrero.

Peor aún, usa ANVISA para retrasar la aprobación de vacunas fuera de Estados Unidos. En este enfrentamiento, amenaza a gobernantes que, con el republicanismo, no buscan ideología ni origen (ruso, chino, alemán) de las medicinas, sino su eficacia. En este sentido, muchos de estos fueron desarrollados en conjunto con Brasil y su organismo científico.

“Anvisa necesitará tiempo para cumplir con esta misión. El registro dura alrededor de 60 días. Si todo es redondo, tendremos el registro efectivo de AstraZeneca a fines de febrero, iniciando la vacunación”, informó el ministro Pazuelo de Salud, recordando que no será obligatoria la vacunación.

El gobierno finalmente reformó su posición bajo presión de la sociedad, sin afirmar con firmeza que la vacunación podría ocurrir antes, pero el descrédito lo acompaña, como la exclusión de Brasil, por parte de la ONU, en la cumbre climática de 80 países.

En medio de la pluralidad de problemas del gobierno de extrema derecha de Bolsonaro, cabe señalar que políticamente las fuerzas que se oponen a la actual duodécima economía del mundo no son solo sectarismos de derecha a izquierda. Es más complejo que eso. La oposición al bolsonarismo incluye una minoría de derecha, centro derecha y centro, una izquierda moderada e incluso extrema izquierda. Este choque entre el atraso y el futuro separa a los ultraconservadores y demócratas. El resultado si hace de más vivos o muertos.


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Perfil del Bloguero
Economista brasileño con posgrado en historia contemporánea, maestría en historia social y doctorado en ciencias de desenvolvimiento estratégico. Autor del libro El Caso Venezolano (2016).
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