• Señal en Vivo
    • Solo Audio
  • google plus
  • facebook
  • twitter
  • Más de 900.000 niños, niñas y adolescentes conforman El Sistema.
    En Profundidad

    Más de 900.000 niños, niñas y adolescentes conforman El Sistema.

A través de la música, el maestro Abreu buscó que niños y adolescentes, en su mayoría de bajos recursos, tuvieran oportunidades de formación integral.

El maestro y músico venezolano José Antonio Abreu falleció este sábado en la ciudad de Caracas a los 78 años. Se convirtió en una figura muy destacada de la historia contemporánea de la nación, al ser el fundador del Sistema Nacional de Coros y Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela, instrumento a través del que fomentó el desarrollo musical de miles de niños y adolescentes durante más de cuatro décadas.

También conocido simplemente como El Sistema, es una obra social y cultural del Estado venezolano. Fue concebido y fundado el 12 de febrero de 1975 por el maestro Abreu para sistematizar la instrucción y la práctica colectiva e individual de la música a través de orquestas sinfónicas y coros, como instrumentos de inserción social.

Este modelo pedagógico, artístico y social, que ha adquirido notable relevancia en el mundo entero, constituye uno de los programas de responsabilidad social de mayor impacto en la historia de Venezuela.

Surgimiento del proyecto

Inicialmente, El Sistema contó con poco más de medio centenar de estudiantes, cifra que aumentó considerablemente con el paso de los años y, actualmente, esta red de orquestas involucra a cerca de un millar de jóvenes músicos.

Desde 1975, la Sinfónica Juvenil Juan José Landaeta, agrupación primigenia de El Sistema fundada en Caracas, representó un fenómeno artístico y de pedagogía musical dentro y fuera de Venezuela.

Sus primeras presentaciones impactaron en países como Escocia, México, Colombia y Estados Unidos, por lo que cada estado y pueblo del país, quiso seguir el ejemplo de Caracas y contar con sus orquestas juveniles.

Muchos de los pioneros regresaron a sus lugares de origen para fundar orquestas infantiles, juveniles y núcleos de formación. De esta manera, se multiplicaron las agrupaciones orquestales, la población musical y los profesores de música en el oriente, el occidente, el sur y en el centro de todo el territorio nacional.

Ahora, bajo el lema de “Tocar y luchar”, El Sistema exhibe una realidad: cerca de 900.000 niños, niñas y adolescentes, en su mayoría provenientes de estratos sociales de bajos recursos económicos, están asimilados al estudio de la música, al tiempo que disfrutan del aprendizaje del arte.

Importancia social

Abreu luchó incesantemente por incluir a niños y jóvenes afectados por la pobreza o con pocas oportunidades para su formación, a través del Sistema. De esta manera democratizó la música para el mejoramiento social.

Esta población de 900.000 niñas, niños, adolescentes y jóvenes venezolanos, se distribuye en 1.681 orquestas juveniles, infantiles y pre infantiles: 166 agrupaciones del Programa Alma Llanera (encargado de la difusión de la música folclórica venezolana), 1.389 coros infantiles y juveniles, 1.983 agrupaciones de iniciación musical y un personal docente de más de diez mil profesores en todos los estados de Venezuela.

Los niños y jóvenes ejecutan repertorios de la música clásica y popular y han sido incluidos a un sistema de formación personal y colectivo en el que se les inculcan valores sociales, morales y espirituales.

Como complemento, El Sistema ha sido fundamental para la creación de proyectos alternos: El Programa de Educación Especial, que beneficia a jóvenes y niños con capacidades comprometidas; el Programa de Orquestas Penitenciarias, que apoya la reinserción en la sociedad de hombres y mujeres presos y el Programa de Atención Hospitalaria, que acoge a niños y niñas con enfermedades crónicas en centros hospitalarios.

Impacto en Latinoamérica y reconocimiento internacional

Esta experiencia venezolana ha causado un gran impacto cultural y social, especialmente en países que buscan disminuir sus niveles de pobreza, analfabetismo, marginalidad y exclusión en su población infantil y juvenil, así como en aquellas naciones que históricamente han cultivado las artes musicales. 

Hasta 2013, se establecieron núcleos orquestales y programas de enseñanza musical inspirados en el programa venezolano en más de 40 países.

 

 

 

El mundo entero reconoce la labor de Abreu. Obtuvo el premio Príncipe de Asturias de las Artes en 2008 y en 2013 fue condecorado con la Orden del Mérito de Duarte, Sánchez y Mella entregada por el presidente de República Dominicana, Danilo Medina.

Asimismo, obtuvo reconocimiento de organismos internacionales como Unicef (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, por su sigla en inglés) y el respeto de la comunidad internacional por su obra.

>> Muere José Antonio Abreu, fundador del Sistema de Venezuela


Comentarios
0
Comentarios
Nota sin comentarios.