• Telesur Señal en Vivo
  • Telesur Solo Audio
  • facebook
  • twitter
El Héroe de Yaguajay y Señor de la Vanguardia, como lo bautizara el pueblo cubano, gozaba de mucha popularidad por su carácter afable, desenfadado, y especialmente carismático.

El Héroe de Yaguajay y Señor de la Vanguardia, como lo bautizara el pueblo cubano, gozaba de mucha popularidad por su carácter afable, desenfadado, y especialmente carismático. | Foto: Minrex

Publicado 22 octubre 2019





La desaparición de Camilo Cienfuegos fue un duro golpe para la entonces naciente Revolución Cubana, que perdíó a uno de sus más carismáticos y populares líderes.

Cuba conmemora este 28 de octubre, la desaparición física de una de las figuras más importantes del movimiento revolucionario que floreciera y venciera en los años 50 del siglo pasado, ese del sombrero alón y la sonrisa amplia, Camilo Cienfuegos.

LEA TAMBIÉN:

Cubanos rinden homenaje a Alicia Alonso en sus honras fúnebres

Nacido en una pequeña barriada de la localidad de Lawton, en La Habana (capital), Camilo Cienfuegos Gorriarán fue uno de los líderes más populares del proceso que condujera al triunfo del primero de enero de 1959 en la Nación antillana, y el derrocamiento de la tiranía batistiana, servil al imperialismo estadounidense.

Sin embargo, no pudo saborear por mucho tiempo las mieles de la victoria; menos de un años del hecho histórico, mientras regresaba de la provincia de Camagüey luego de cumplir una diligencia del naciente proceso revolucionario, su avión desapareció sin dejar rastros en aguas del Caribe,

 

La desaparición del héroe popular

Cumpliendo con su responsabilidad como Jefe del Estado Mayor del Ejército Rebelde, cargo otorgado por el nuevo gobierno revolucionario, Camilo debía ocuparse de la detención de Hubert Matos, luego de un intento de sublevación en Camagüey.

El comandante Camilo, acompañado por Cristino Naranjo y otros compañeros de su máxima confianza, además de 20 hombres armados, parten en tres aviones en la madrugada hacia territorio camagüeyano.

El avión donde se movilizaba era modelo Cessna 310, partió del aeropuerto de Ciudad Libertad, tripulado por el piloto Luciano Fariñas y tenía estipulado retornar a la capital en horas de la tarde; el recorrido tomaría dos horas de vuelo como promedio y llevaba gasolina para tres.

Ante la demora, quienes lo esperaban en La Habana comenzaron a impacientarse, en la noche del 30 de octubre de 1959 se había iniciado una exhaustiva búsqueda, pero sin resultados obetener resultados.

El 12 de noviembre del mismo año, el entocnes primer ministro del Gobierno Cubano, Comandante en Jefe Fidel Castro, confirmaba al pueblo la desaparición física del querido líder del proceso revolucionario.

"Hombres como Camilo Cienfuegos surgieron del pueblo y vivieron para el pueblo. Nuestra única compensación ante la pérdida de un compañero tan allegado a nosotros es saber que el pueblo de Cuba produce hombres como él. Camilo vive y vivirá en el pueblo", indicó el padre de la Revolución, Fidel Castro.

Por su parte, su entrañable amigo, el comandante Ernesto Guevara, lo recordaría como "el compañero de cien batallas, el hombre de confianza de Fidel en los momentos difíciles de la guerra y el luchador abnegado que hizo siempre del sacrificio un instrumento para templar su carácter y forjar el de la tropa".

Ese Camilo de pueblo

El último discurso que pronunciara el popular personaje ante el pueblo, quedaría guardado en la memoria de quienes lo vivieron como un testamento político, pues solo dos días después, el hombre del sombrero alón desaparecía en el mar sin dejar pistas.

Camilo definió, una vez más, su posición imperturbable al lado de la Revolución, de su pueblo y de Fidel Castro, por quien sentía especial admiración, pues como expresara en cierta ocasión, "contra Fidel, ni en la pelota".

Su figura suele colocarse junto a la del argentino Ernesto Guevara, el Ché, pues quienes los conocieron, dan cuenta de una relación muy cercana que rozaba la familiaridad.

Desde su puesto desempeñó importantes tareas militares mientras reestructuraba las nuevas Fuerzas Armadas del país. Al conmemorarse el sexto aniversario del asalto al Cuartel Moncada, Camilo encabezó la gran marcha de caballería de la columna invasora que había dirigido durante la Guerra de Liberación.

El Héroe de Yaguajay y Señor de la Vanguardia, como lo bautizara el pueblo cubano, gozaba de mucha popularidad por su carácter afable, desenfadado, y especialmente bromista, algo muy propio de la idiosincrasia de aquellos que habitan la Mayor de las Antillas.

La tradición a lo largo de los 60 años que han transcurrido desde su muerte, es que el pueblo cubano, especialmente los niños, le rindan tributo con flores al mar, ese lugar que viera por última vez al Señor de la Vanguardia.


Comentarios
0
Comentarios
Nota sin comentarios.