15 abril 2018
Reconversión monetaria y maduromanía

La República Bolivariana de Venezuela ha atravesado desde el pasado año dos mil doce (2012) toda suerte de boicot económico y de espiral inflacionaria desatada y anárquica, que han hecho necesaria y  urgente, una reconversión monetaria, como la que acaba de decretar el Presidente Nicolás Maduro, en la que se eliminan tres ceros al signo monetario actual, junto con otras medidas, que esperamos se hagan efectivas, para que las lacras de la especulación y usura como armas políticas, sean conjuradas y construyamos una nueva cultura económico-financiera y productiva que generen riqueza productiva, entre todos los habitantes de la población. 

Reconversión monetaria y maduromanía

Lo necio sería negar esta necesaria y urgente medida, atenidos al esquema que hasta hoy hemos padecido y culpar al gobierno como el causante de la hiperinflación desatada, que hoy se vive diariamente, sin razón real alguna y sin ninguna variable económica real, más allá del capricho especulativo y el afán político de arruinar a cada venezolano, para empujarlo a una espiral de violencia material y física, que justifiquen una intervención armada extranjera y una rebelión en la que elementos de nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), complotados con la derecha criolla y el Departamento de Estado estadounidense, derroquen al Presidente Nicolás Maduro y se restauren las bases y el viejo orden de la IV República entreguista de los recursos energético-minerales y al servicio imperial.

He allí la razón por la cual, durante los últimos cinco años ha nacido y se ha agudizado una Maduromanía(expresión  popularizada por el Profesor Earle Herrera y tomada en préstamo en el presente escrito), en cada rincón del globo terráqueo y en todo espacio de la vida nacional de los venezolanos.

Esta Maduromanía consiste y tiene una articulación en:
-Crear una crisis económica que afecte directamente al trabajador, al ciudadano  común y a la familia venezolana, con el único fin político de echarle la culpa a Nicolás Maduro y lograr su salida del gobierno, boicoteando la economía nacional, bloquear en todas las formas posibles, las cuentas bancarias del Estados, sus transacciones financieras y pulverizar el valor del signo monetario, el Bolívar (Bs.), hiperbolizando el valor irreal del Dólar y su adquisición, escaseando, ficticiamente, toda esa masa de papel inorgánico estadounidense, mientras que, paradójicamente, la masas de dólares robados al Estado con los raspacupos, raspatarjetas, las empresas aéreas y agencias de viajes, fueron a dar a cuentas privadas en el extranjero y otra parte sirvió de soporte para la plataforma Dólar Today, que devino en la conformación de una nueva burguesía nacional a la sombra de la corrupción, en la que, curiosamente, los nuevos ricos son en su mayoría opositores al gobierno chavista, asociados con los corruptos que han medrado y desangrado desde la confianza que se les ha brindado en cargos del Estado bolivariano y el gobierno chavista;
- divulgar mediáticamente, que el culpable de la crisis económica y su agudización en Venezuela, además de la falta de insumos médicos, la falsa y trajinada escasez de alimentosos, además de la materia prima, es única y exclusívamente, el Presidente Nicolás Maduro, mientras que en absolutamente todos los medios privados y en las redes electrónicas (llamadas redes sociales), se calla acerca de quiénes son los especuladores, los que ralentizan, acaparan y desabastecen de manera programada, al mismo tiempo que se invisibilizan todas las medidas y acciones que ha venido liderando el Presidente Maduro en defensa del Pueblo, las que, si bien es cierto, no atacan a la clase económica especuladora y ha sido permisivo con la anarquía de precios, también es cierto que estas medidas como paliativos han evitado una implosión social, aunque el peligro sigue estando latente, porque la causa de la hiperinflación desatada no ha sido enfrentada;
- Hablar de Nicolás Maduro, bajo cualquier excusa, desde anunciar el estado del tiempo, hasta para vender un champú o unos tampones y tratar de satanizarlo, en todos los espacios internacionales y medios de la palangre internacional, en donde, por ejemplo, en España, Colombia, Francia, Argentina o Panamá, cada cinco minutos hay una noticia, aunque falso, acerca de Nicolás Maduro y en cualquier parte del mundo, cualquier niño o cualquier anciano sabe quién es Nicolás Maduro, la mayoría de las veces, de manera distorsionada, pues de él se ha vendido que es un “Dictador”, del que presentadores, analistas políticos, repiten la perorata del gobierno estadounidense de “La Salida de Nicolás Maduro” y “la dictadura en Venezuela” en donde precisamente, en esta extraña dictadura, el sector privado está híperpluscuammillonario y está gozando una esférica con la especulación usurera;
- Crear las condiciones de ilegitimidad del Presidente Nicolás Maduro, no importa si solo sea desde la palabra falsa y el engaño, pues una mentira repetida mil veces, termina siendo creída y justificaría el momento de la invasión e incursión armada para derrocar a Nicolás Maduro, liquidar a los dirigentes medios y de base del chavismo y dejar que el resto de la alta dirigencia chavista huya o consiga nuevos espacios de vidacómodos en exilio, a cuenta de la instauración del posible gobierno títere que preparan con la bendición del Vaticano, es decir, del Papa Francisco, dela Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) y del fortalecimiento de esa burguesía parasitaria de empresarios estafadores y especulados, entre los nucleados en Fedecámaras-Venamcham y los nuevos bachaqueros emergentes, como fuerza económico-política que supera a la clase política opositora venezolana.

Ahora bien, es necesario recordar que las relaciones sociales de producción en Venezuela son eminentemente capitalistas, aún cuando estamos transitando el camino del socialismo bolivariano y chavista del siglo XXI, con muchas dificultades y –erráticamente- tratando de congraciarnos con la derecha y con su burguesía pseudoempresarial y parasitaria que lidera la guerra económica con ribetes de terrorismo económico, pues ellos miden la muerte de pobres por enfermedades, por la falta de medicinas y alimentos, tanto como la violencia, como un daño colateral, necesario y justificable, con tal de salir de Nicolás Maduro y del chavismo como expresión y cultura política.

También, es preciso recordar que la macroestructura que determina a la base superestructural del Estado, es la económica, razón por la cual, el concierto para delinquir y derrocar a Nicolás Maduro está centrado en todo el daño que puedan causar en lo económico, tanto como hicieron con el Comandante Hugo Chávez, lo que lo llevó a idear en su momento, decretar una reconversión monetaria en diciembre del 2007.

Hoy, podemos, entonces, apreciar en todo espacio informal y formal de la vida social, que la mentadera de madre en contra del Presidente Nicolás Maduro es una expresión del lenguaje y metalenguaje, viralizada a propósito como estrategia de  política de rechazo en su contra, al igual que como forma espontánea de rechazo, rabia y reclamo de una parte del Pueblo, al percibir que el gobierno que preside Nicolás Maduro no ataca directamente a aquellos que semanalmente están aumentando precios de todo cuanto pueda imaginarse el amable lector. Esto sólo lo ha conjurado y contenido como un gran dique social, el alto nivel de conciencia política del Pueblo militante de la revolución.

Pero, nosotros, individual y  colectívamente, como cultura pasiva de nuestra sociedad que históricamente se ha subordinado al poder económico, olvidamos u obviamos que, mansitos, vamos y pagamos al especulador y usurero el precio que nos quieran imponer, aceptamos calladitos la cola bajo sol y agua que nos imponga y no les decimos, ni les hacemos absolutamente nada, porque todavíano hemos aprendido el valor y la fuerza del Poder Popular, al que solo recurrimos para la marcha, la consigna y buscar votos. Es decir, pretendemos descargar en el gobierno toda la responsabilidad de enfrentar al detal y al mayor, a los causantes de la hiperinflación, entre los que, también sabemos, están incursos muchos funcionarios del Estado, en puestos y cargos-clave.

Aquí, en Venezuela, esta crisis económica como producto de una guerra con fines políticos, derivará en dos vertientes, en la que la primera que estalle será la determinante. Estas vertientes o desenlaces serían: o la mayoría del Pueblo se arrecha y se lanza  a las calles contra los especuladores y ladrones con patente de comercio y servicios; o el Pueblo se lanza a las calles arrecho, igualmente, contra el gobierno, hasta entregarle el poder a sus verdugos y a costas de su sangre. Yo diría, que es tanto el latrocinio y el daño que ha causado este sector económico verdugo, que ha llegado la hora del revanchismo del Pueblo y de profundizar la revolución, cambiando las relaciones sociales de producción, antes de que ellos se apoderen totalmente del poder político.

Es penoso reconocer que no hemos aprendido a identificar a nuestros agresores económicos y no hemos aprendido asertívamente a enfrentarlos. También, es preciso destacar que este es el momento del revanchismo justo y sano que tanto exige y espera el Pueblo de Nicolás Maduro contra esa clase a la que se debe doblegar o liquidar, porque congraciarse con ella en medio de sus agresiones, solo ha servido para que hayan ganado tiempo y se hayan fortalecido para arruinar a los trabajadores, a las personas honestas y para que retornen al poder político en toda su extensión, si logran su cometido de salir de Nicolás Maduro, con balas o sin ellas.

El caso es que, en esa maduromanía, la aparición del Petro, la criptomoneda que pudiera abrirnos paso contra el boicot económico y financiero, además de poder generar riqueza nacional y remolcar el refortalecimiento del Bolívar Fuerte (B.F), que ahora será el Bolívar Soberano (Bs.S), hizo que desde el retroconservador y pornopuritano presidente estadounidense, hasta los principales centros económicosexacerbaran su Maduromanía, a tal punto que han acelerado sus agendas de terrorismo económico y del golpismo en todas sus formas posibles.

Esta Maduromanía no es otra cosa que la obsesión enfermiza y fijación negativa contra Nicolás Maduro, además de ser la expresiónconcreta de la frustración de los enemigos de la Patria venezolana ante el fracaso por salir de Nicolás Maduro, lo que indica que a toda estrategia y maña, le han seguido los fracasos de sus agentes, tal y como han fracasado Barack Husseín Obama,  Donald Trump, Juan Manuel Santos, Michel Bachelet, el destituido perrito de quinta de doble nacionalidad (anglo-peruana) del “Sorry”, Mauricio Macri, Horacio Cartes, Michel Témer y el resto de súbditos imperiales, extranjeros y criollos.
En medio la Maduromanía y para que les duela aún más, ha surgido,la necesaria y urgente reconversión monetaria y por esto, Nicolás Maduro los tiene locos, devolviendo toneladas de billetes del cono monetario de Colombia hacia Venezuela,  aunque urgen medidas que vayan a la par de esta reconversión, por lo que sugiero al Presidente Nicolás Maduro,  al Presidente del Banco Central de Venezuela (BCV), al Ministro de Economía y Finanzas, que junto con las medidas que vienen adelantando, se consideren las siguientes propuestas: 
1. Control de precios fijos (no acordados) y liquidar al supuesto controlador, es decir, liquidar la SUNDDE y conferirle esta facultad a los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), a las UBCH y CLP, Consejos de Trabajadores, con poder real de sanción, cierre, venta supervisada, confiscación y expropiación;
2. Creación de Superintendencia del Bolívar Soberano, para su protección, preservación y fortalecimiento diario, en papel moneda y transacciones electrónicas;
3. Medidas ejemplarizantes contra especuladores, bachaqueros de cuello blanco y lumpen del mercado ilegal y agentes distorsionadores del valor de cambio de la moneda y de cualquier moneda extranjera en relación con el Bolívar, que operan electrónicamente y en casas de cambio paralelas en clubes, hoteles y estados fronterizos;
4. Aumento salarial de  todas y todos los trabajadores, pensionados y becados, al 3000% por encima del actual valor sobre el Bolívar Soberano;
5. Establecer Control cambiario con apoyo del Petro y otros bienes, recursos y minerales ricos, con bandas de flotación y con zonas de régimen especial, como en aeropuertos internacionales, zonas francas y estados fronterizos, de manera atractiva para el ciudadano y con ganancia para el Estado venezolano; 
6. Nuevo relacionamiento económico internacional, urgente, con apoyo en el comercio electrónico con países y comercios extranjeros, que sustituyan la  dependencia con el comercio estadounidense y de todos aquellos gobiernos que hoy fuerzan por una intervención contra la soberanía venezolana;
7. Entregar el control, supervisión y sanción, como potestad y autoridad del Poder Popular (CLP, UBCH, colectivos organizados) como Fiscales Ad Hoc y Contralores del aparato productivo y comercial, amparados las leyes del Poder Popular del 2010 (en concordancia con lo expuesto en el numeral 1).

Pese a todo pronóstico negativo y ambiente sombrío al que nos han sometido a los venezolanos, sobre todo, a la familia venezolana trabajadora, Nicolás Maduro cuenta con la mayoría de los venezolanos, esa mayoría de pobres, de emancipados llamados clase media, de los ancianos y los jóvenes. Es por ello que Nicolás Maduro ha venido venciendo a esa derecha golpista y terrorista y los tiene locos.

Ahora, nos corresponde a todos hacer posible el revanchismo contra la especulación y la usura, mientras nos empoderamos del aparato productivo y controlamos los medios y los modos de producción, para así, pasar del voraz capitalismo, al socialismo bolivariano y chavista del siglo XXI y de la mano de Nicolás Maduro.


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Perfil del Bloguero
Nacido en Mérida, Venezuela.Narrador y ensayista. Activista político de base, del PSUV. Comunicador de Calle del SiBCI, No. 16004.Profesor universitario e investigador de fenómenos sociales y del habla espontánea.Profesor en Lengua Materna; Magister Scientiae en Literatura Iberoamericana; Doctor en Ciencias Sociales.

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