3 enero 2018
Proposiciones sucintas para destrozar el terrorismo económico

Durante el mes de diciembre de 2017 y el pasado lunes primero de enero de 2018, los terroristas de la economía marcaron un hito en la historia de la República Bolivariana de Venezuela, por cuanto los especuladores o usureros, como buenos ladrones con licencia y aceptación social, aprovecharon como arma política la ocasión, para aumentar en miles de porcentajes todos los productos de alimento, higiene, limpieza y de servicios, con los siguientes fines: destrozar la economía familiar de los venezolanos, alcanzar el paroxismo de “irritación” o, guardando la estricta semántica, de “arrechera” colectiva, que justifique la espiral de violencia e insurrección popular en la que los actores genocidas entrarán en acción para derrocar al Presidente Nicolás Maduro, y liquide toda sombra o presencia del chavismo como expresión hegemónica y política en la esfera nacional, mientras se consolida la riqueza malhabida y robada por los corruptos nucleados en Consecomercio y demás actores de Fedecámaras-Venamcham.

Proposiciones sucintas para destrozar el terrorismo económico

Ahora bien, esto lo saben hasta las piedras. El problema está en cómo colectivamente y como política de Estado y de Gobierno abordamos a estas lacras del terrorismo económico, las enfrentamos y las liquidamos, en favor de la paz económica, política y social de todas y todos los venezolanos, porque hoy vivimos un caos social, que se expresa en:

A) Ladrones con patente de comercio y sin patente, quienes venden, deliberadamente, sus productos a precios inalcanzables para un trabajador, sea obrero o profesional, que si compra un kilogramo de carne, queso o un cartón de huevos, no puede comprar nada más con su sueldo;

B) Constantes apagones en casi todas las regiones del país, las que sólo son reportadas por la respectiva cartera ministerial, con la denuncia y reporte de tales o cuales actos de sabotaje, sin medidas que conjuren dichos boicots;

C) La banca privada y otros colaboracionistas de la banca del Estado, montados en el boicot, limitando la entrega de papel moneda a veinte mil bolívares (Bs. 20.000,oo), con los cajeros automáticos vacíos, sin oferta de aumento en los montos de las tarjetas de crédito y largas colas para cualquier trámite bancario. Aunque sí hubo una caja repleta de billetes para la delincuente Lilian Tintori, porque a ella no la alcanza la justicia y tal vez, porque es una peligrosa protegida del gobierno estadounidense;

D) El contrabando de papel moneda, carne de res, gasolina y lubricantes siguen su curso hacia Colombia, por las principales vías y carreteras del país, con la complicidad de miembros de la FANB, a la vista de todos, con un descaro dantesco;

E) La venta de lubricantes, como aceite para vehículos que provee PDVSA, es controlada por mafias que venden las pailas de aceite hasta en un millón de bolívares el litro, por doquiera;

F) El tráfico y deliberada escasez de medicinas, que se ha proliferado, tanto, que el negocio de reventa de medicinas venezolanas desde Colombia hacia Venezuela se ha convertido en un negocio lucrativo que supera el mercado de la prostitución en el Norte de Santander;

G) El éxodo masivo de jóvenes y de familias enteras hacia Colombia, Perú, Ecuador, Chile y Argentina, que es aupado por los gobiernos de estos países, en donde miles de venezolanos salen en busca de otros ingresos que, siendo bajos en dichos países, les permiten aún no pasar hambre, poder comprar pañales para sus crías y sobrevivir en la precariedad y sin seguridad social, en donde sólo los profesionales venezolanos que allá consiguen trabajo, pueden establecerse formalmente, aunque limitados por su condición de extranjeros, mientras el resto se dedica a realizar trabajos de obreros, mesoneros, vendedores de tiendas y, también, de manera, abrumadoramente numérica, en el negocio de la prostitución y del narcotráfico.

Estas aberraciones de la llamada “guerra económica” del sector privado, conformado por bachaqueros, comerciantes formales, empresarios, militares corruptos y civiles atornillados en las diversas instancias y dependencias del Gobierno, se agudizaron; y no ha habido persona con poder formal, ni institución que lidere una contraofensiva que liquide a este flagelo que arruinó en menos de treinta (30) días, a los trabajadores y a la mayoría los hogares honestos, en general.

Por otra parte, el Presidente Nicolás Maduro asumió medidas paliativas, como el Bono Navideño de quinientos mil bolívares (Bs. 500.000,oo), el Bono del cestaticket Niño Jesús, aumentó el número de beneficiarios de la Pensión de Vejez, los juguetes navideños para los niños más pobres, el pernil (hasta donde alcanzó, porque los gobiernos de Portugal y Colombia boicotearon miserablemente la llegada del pernil a todos los hogares venezolanos), y, recientemente, el pasado treinta y uno de diciembre (31/12/2017), decretó el aumento de salarios integrales de todas y todos las y los trabajadores y pensionados, en un cuarenta por ciento (40%), lo que trajo consigo, dos hechos concretos:

1) Como si fuese poco el aumento de precios del mes de diciembre pasado, el lunes primero de enero amanecimos con el mayor, repugnante y más impune sobreprecio de alimentos y servicios;

2) Tanto críticos e inoficiosos criticones de la derecha, como de la inculta izquierda o chavismo ramplón, se lanzaron en la jauría de críticas contra el Presidente Nicolás Maduro, por este último aumento salarial, sin contemplar el contexto en el que se da, lo que no ayuda en nada, como tampoco han ayudado los aduladores y “jalabolas de oficio” (porque esta carga semántica supera al adulador común), por cuanto estos últimos han ayudado a poner un velo de ignorancia, tanto a la población en general, como al Gobierno nacional y los gobiernos regionales, al creerse el cuento de que con estos paliativos se está resolviendo el problema de fondo o se está ganando tiempo, hasta que otras políticas de mayor impacto cojan fuerza y conjuren esta macabra espiral hiperinflacionaria.

El caso es que las medidas económicas dirigidas a proteger a la población en todo diciembre pasado, fueron insuficientes y condujeron al Presidente Nicolás Maduro (estoy seguro, de que pésimamente aconsejado) a morder el peine que le montaron desde la derecha corrupta y golpista, que con estas acciones económicas terroristas han retomado el control político de un grueso de la población y se aprestan a desatar formas inusitadas de terrorismo, amén de que todas las medidas económicas asumidas por el Gobierno nacional en defensa del Pueblo, han servido para enriquecer aún más a los corruptos comerciantes, desde el bachaquero, vecino, pasando por el portugués dueño de bodegas, supermercados, hasta las grandes cadenas de producción, distribución y comercialización, entre las que destaca el monopolista Consorcio de Empresas Polar, dirigido por Lorenzo Mendoza y del que nos preguntamos, con mucha decepción, el porqué este señor aún no está preso, luego de tantos delitos de terrorismo económico que ha cometido impunemente, durante estos últimos años.

En cuanto a las medidas asumidas por el Presidente Nicolás Maduro en defensa de los hogares venezolanos, fueron un peine, fueron insuficientes y enriquecieron aún más a los ladrones de los comercios, empresas y servicios, porque, siendo necesarias y pertinentes dichas medidas, fueron aisladas, puntuales y no fueron acompañadas de medidas y acciones que ampararan dichos mecanismos de apoyo al pueblo, en donde, por ejemplo, el Bono de Navidad fue a dar directamente a manos del especulador o usurero, a cambio de productos cuyos precios fueron inflados groseramente, bajo el amparo de la impunidad.

Y a esto se añade algo muy grave, propio de la ignorancia aprendida desde absolútamente todas las universidades y escuelas de Economía, Administración y Contaduría, en las que sus egresados, cual estúpidos ilustrados, repiten la conseja del bobote mercachifle de la política. José Guerra, que entre otros estúpidos tarifados acusan al Presidente Nicolás Maduro de emitir “dinero inorgánico”, cuando todos sabemos que dinero inorgánico es aquel que se emite sin contar con respaldo en riquezas reales, en oro u otros minerales energéticos, como el petróleo, entre otros, tal y como sí sucede con el dólar estadunidense, cuyas reservas no sustentan todo el dinero inorgánico que emite la Reserva Federal de EE.UU., mientras que en la República Bolivariana de Venezuela, la verdad verdadera es que sus reservas y sustento real del dinero venezolano, cuenta con mayor respaldo del dinero que hasta el presente se ha emitido, razón por la cual el imperio que lidera el pornopuritano retroconservador está apurado en ponerle sus garras a Venezuela.

Ahora bien, todas y todos los venezolanos, estamos obligados a enfrentar el terrorismo económico, de manera concreta, inmediata y en forma determinada, más allá de los alcances a los que pudiera llegar el Gobierno nacional y los gobiernos regionales y locales.

Pero para que el Pueblo pueda enfrentar el terrorismo económico y liquidar esta espiral hiperinflacionaria, ha de ser imperativo que nuestra dirigencia tenga voluntad política para hacerlo, llevándonos por delante al sector comercial, a ese sector privado nucleado en Consecomercio, a su dirigencia política de la derecha y a sus amos imperiales. Por otra parte, debemos desprendernos de los vicios y modales del capitalismo y asumir el control económico, con otro criterio, que no es el tecnocrático, ni el de la diplomacia de los consensos imposibles con la derecha y los dueños de los medios de producción venezolanos, pues si queremos salir del atolladero económico y si recordamos cómo es de artera Fedecámaras-Venamcham, nosotros, Pueblo y Gobierno, debemos actuar desde una nueva cultura de economía política, que en diecinueve años, hemos aprendido teóricamente del Comandante Hugo Chávez y que ya es tiempo de poner en práctica, como praxis liberadora.

Esta praxis liberadora, de socialistas de verdad, pasa, también, por desenmascarar el silencio ominoso de los medios privados y algunos públicos en relación con la usura desatada, más la campaña de promoción cual Mesías salvador a favor de Lorenzo Mendoza y su consorcio podrido de Empresas Polar, mientras que la campaña contra Nicolás Maduro no tiene límites, cuando le endosan la culpa de la usura y la especulación.

Ciertamente, el Pueblo está arrecho con esta situación económica y no es tan estúpido, en su conjunto, como para no percatarnos acerca de quiénes son los causantes y artífices de esta ruindad económica en la que estamos. Pero, la irritación se ha potenciado en cada ciudadana y ciudadano, cuando ve la parálisis de parte de a quienes corresponde enfrentar este flagelo institucionalmente, además de la impunidad en la que hay una anarquía sostenida de precios, aunada a la ralentización, el desabastecimiento programado, el contrabando en toneladas hacia Colombia, Brasil e islas del Caribe, con apoyo de miembros de la FANB (hecho grave del que el Vicepresidente y Ministro de la Defensa, G/J Vladimir Padrino López debe explicar al Presidente Maduro y al país, el porqué no ha corregido este cáncer que nos carcome de manera descarada), sin que soslayemos, tampoco, el caos deliberado en los servicios y bienes de consumo.

Por lo antes expuesto, propongo, en el marco del Decreto de Emergencia Económica y de las leyes del Poder Popular, al Presidente Nicolás Maduro y a la Soberanísima Asamblea Nacional Constituyente (ANC), algunas medidas y acciones inmediatas para destrozar el terrorismo económico, al mayor y al detal:

1. Liquiden, inmediatamente, la SUNDDE, de la que detallar que es ineficiente, corrompida y cómplice del desastre económico comercial, sería perder tiempo, ya que todas y todos los venezolanos los estamos padeciendo, sinque nadie les ponga coto, ni es éstos funcionarios, menos aún, a los ladrones que especulan en esta espiral de usura hiperinflacionaria;

2. Constituyan, inmediatamente, a las Comunas consolidadas, los CLAP, UBCH, CLP, colectivos organizados, al PSUV con los partidos aliados y miembros responsables de las estructuras ministeriales del gabinete presidencial, en Fiscales y Procuradores Ad Hoc contra toda manifestación, abierta y velada de Terrorismo Económico y en Defensa del Salario Integral de los Trabajadores y de la Familia, con poderes de fiscalización, distribución, comercialización, sanción, confiscación, multas y cárcel contra todos los delincuentes económicos;

3. Fijen precios justos y cartelizados de todos los alimentos, productos de higiene, limpieza y de servicios, que paren la anarquía de precios diarios, toda vez que la lista de los llamados “Precios Acordados” fue un fracaso rotundo, ante el incumplimiento del sector privado;

4. Asignen Fiscales especiales del Ministerio Público (MP) y Jueces Especiales que apliquen la justicia contra delitos de Terrorismo Económico, que en especial atiendan los casos de Lorenzo Mendoza, Lilian Tintori, banqueros como Juan Carlos Escotet, dueños de empresas y cadenas de medicinas, alimentos, como Súper Líder, Cosmos, Garzón, Makro, Central Madeirense y todos aquellos que han actuado en la espiral hiperinflacionaria de los últimos meses y buscando la Especulación de origen en toda la cadena de producción, comercialización y distribución;

5. Promuevan el comercio electrónico en Petros, Yuanes y Rublos, reasignando cupos electrónicos a la ciudadanía, en acuerdos inmediatos y de urgencia con China, Rusia y todos aquellos países aliados de Venezuela, en defensa del Pueblo venezolano;

6. Decreten una reconversión monetaria, similar a la que ideó el Comandante Hugo Chávez en diciembre del año 2007, eliminando tres ceros a la moneda actual y con otro aumento salarial y de pensiones, en el mes de enero (sólo si están actuando los fiscales Ad Hoc arriba propuestos), en otro cuarenta por ciento (40%), que supere la elevación hiperinflacionaria desatada hasta la presente fecha;

7. Declaren un año de elevación de la producción en diferentes rublos, desde el petrolero y otros minerales, como los del agrícola y pecuario, con metas reales y realizables, por cada región y estado, bajo responsabilidad de cada gobernador;

8. Abran un proceso inmediato de revisión y reestructuración de cada ministerio, de manera que se inserte efectívamente a la lucha contra el terrorismo económico, contra la corrupción y por el desarrollo institucional de carácter socialista.

Hemos llegado, en esta tensa calma a un punto de quiebra o situación límite que nos obliga a actuar decididamente, o ya sabemos las dolorosas consecuencias que se agudizarán aún más, hasta que la derecha logre quebrar la voluntad del Pueblo y las masas irracionales, como los marineros con el mito de Jonás y el gran pez o ballena, pelearán y morirán, hasta que caiga Nicolás Maduro y sea liquidado el chavismo, poniendo asÍ, en bandeja de plata el Gobierno, el país y sus riquezas, que irán a las manos de los verdugos, que no son otros que los mismos causantes del actual terrorismo económico, mientras que los pobres serán aún más pobres y envilecidos, con los ricos aún más ricos.


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Perfil del Bloguero
Nacido en Mérida, Venezuela.Narrador y ensayista. Activista político de base, del PSUV. Comunicador de Calle del SiBCI, No. 16004.Profesor universitario e investigador de fenómenos sociales y del habla espontánea.Profesor en Lengua Materna; Magister Scientiae en Literatura Iberoamericana; Doctor en Ciencias Sociales.

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