17 diciembre 2017
Pierde Trump: Ganan Putin y Jerusalén oriental

Vale la pena comentar qué es la OCI, (Organización de la Cooperación (sic) Islámica, de 57 países con mil 800 millones de musulmanes con su mayoría sunnita de 80 a 85 por ciento y su minoría chiíta entre 13 y 15 por ciento, sumados de otras minorías.

La decisión de Trump de reconocer a Jerusalén como capital de Israel lo empantanó en las arenas movedizas del Medio-Oriente y brindó en bandeja de plata un regalo navideño de alcances geoestratégicos al zar geoenergético Vladimir Putin.

La OCI es la segunda organización (sic) más importante del mundo después de la ONU, con 193 miembros (https://goo.gl/p2ktRr).

No faltarán quienes coloquen en forma nostálgica al hoy muy desdibujado Movimiento de los Países No-Alineados de 120 miembros –que perdió su fulgor des-de Sukarno/Tito/Nasser/Nehru–, pero que no constituye una organizacióncomo tal.

La fuerza de la OCI proviene más de su potencial que de sus concreciones, y su cumbre extraordinaria fue celebrada en Estambul debido a la jefatura rotatoria que recayó en Turquía, paradójicamente, único país islámico no-árabe miembro de la OTAN que se ha alejado de EU debido al golpe fallido de la CIA (https://goo.gl/DppY44) y se ha acercado a Rusia pese al derribo de un avión y del asesinato en Ankara de su embajador.

El potencial de la OCI radica en su presencia en África –donde se encuentran la mi-tad de poligámicos musulmanes (53 por ciento) del total de mil 216 millones de africanos y otro tanto de monogámicos cristianos (39 por ciento) –hasta Eurasia, en el sentido de los geoestrategas rusos.

EU quedó aislado tras el reconocimiento unilateral de toda Jerusalén –la parte occidental y su parte “oriental (la vieja ciudad), conquistada militarmente por Israel en 1967 y luego anexada frente al rechazo universal– como capital fake de Israel (https://goo.gl/gF35ce): Estado supremacista/paria/apartheid.

Lo más relevante ha sido el rechazo de la Unión Europea –primordialmen-te de los otrora aliados dilectos de EU: Gran Bretaña, Francia y Alemania– como de El Vaticano, que aglutina en teoría a mil 200 millones de católicos, cuando era más que esperado el repudio masivo de los 57 países de la OCI y sus teóricos mil 800 millones de musulmanes.

Para aquellos que deseen abonar al proceso de paz mediante la solución de dos países, la resolución de la OCI es muy creativa, ya que invocó específicamente la parte oriental de Jerusalén como capital de Palestina, lo cual se articula notablemente con la resolución 242 de la ONU y así deja sin citar a la parte occidental de Jerusalén que controla Israel desde 1948.

En la cumbre de marras, el presidente palestino Mahmoud Abbas declaró que EU había cesado de ser un intermediario creíble en las negociaciones de paz con Israel.

A mi juicio, la decisión unilateral de Trump, pésimamente asesoradopor su yerno, el judío ultra-ortodoxoJared Kushner (https://goo.gl/NNEzLA), lo empantanó en las arenas movedizas del Medio-Oriente y brindó en bandeja de plata un regalo navideño de alcances geoestratégicos al zar geoenergético Vlady Putin y al emperador geoeconómico Xi.

Muchos comentaristas en EU alegan que la abstrusa decisión de Trump se debió a tres consideraciones del política doméstica:1-Los donativos del mafioso dueño de casi-nos desde Las Vegas hasta Macao,el israelí-estadunidense Sheldon Adelson, quien otorgó 25 millones de dólares a la campaña de Trump a cambio del reconocimiento de Jerusalén como capital fake de Israel; 2-La recuperación de la base de evangelistas del cinturón bíblico (Bible belt) que estaban perdiendo la fe republicana –en especial, el segmento sui generis de los incongruentes cristianos sionistas (sic), y 3-El Impulso del grupo supremacista/evangelista de Alabama y su candidato fundamentalista, el juez Roy Moore, quien, por cierto, perdió la elección senatorial donde el Partido Republicano no cedía la plaza desde hace 25 años.

¿Jerusalén por Alabama? ¡You are kidding Trump!

La temeridad teológica de Trump resultó un estrepitoso fracaso y ha puesto a la defensiva a toda la ideología supremacista blanca de Steve Bannon.

Peor aún –y esta fue mi solemne advertencia al respecto– Shibley Telhami, analista del Brookings Institution, comentó que los evangelistas constituyen el grupo estadunidense que más favorece trasladar la embajada de Tel Aviv a Jerusalén, con solamente un grave problema de perspectiva: carecen de un apoyo apabullante, ya que si 53 por ciento está en favor, existe 40 por ciento (¡super-sic!) que se opone a las alucinaciones de los cristianos sionistas y su etérea mayoría moral (sic) y su pléyade de tele-evangelistas.

Lo impactante ha sido que el mismo Trump, no se diga su controvertido yerno Jared Kushner, ha excluido a EU como lubricador/facilitador de las negociaciones de paz, si las hubiere, en el Medio-Oriente, y donde obtienen enormes dividendos Rusia, en forma más proactiva, y China, en forma más pasiva, a lo cual le han dado mucho vuelo los multimedia de Moscú y Pekín en EU.

Quien de inmediato capturó la oportunidad dorada del grave error geoestratégico de la tripleta Trump/Jared Kushner/Sheldon Adelson, empinados por el ciego supremacismo autista del premier israelí Netanyahu, fue el zar geoenergético Vlady Putin, quien conectó sus tres pilares de apoyo en la parte oriental del Mar Mediterráneo al realizar visitas relámpago a Turquía, Siria y Egipto.

En Turquía, amén de proponer la venta de los antimisiles rusos S-400, el zar apoyaba de facto la Cumbre de la OCI y sus resoluciones, donde el sultán Erdogán tildó a Trump de “sionista (https://goo.gl/7GS1br)”.

En Egipto, el zar consolidó su relación con el general Sisi para construir la primera planta nuclear con tecnología rusa –lo cual rememora la presa de Asuan soviética–, no se diga el nuevo Gran Canal de Suez con la bendición del entonces mandatario Medvedev (https://goo.gl/Gcxo6G).

Finalmente, la visita intempestiva de Vlady de Arabia a Siria lleva el momento ruso a su pleno esplendor y desde donde proclamó la misión cumplida, concomitante al retiro militar ruso.

La misión no está tan cumplida, ya que EU todavía mantiene en forma ilegal 2 mil soldados en Siria con una docena de bases militares, según filtraciones de Turquía.

El ministro turco de relaciones exteriores Mevlut Cavusoglu criticó a ciertos países árabes que parecen muy tímidos frente a EU.

La supuesta unanimidad de la aplastante mayoría del mundo árabe de 22 países en contra de Irán se ha fracturado, ya que hoy la batalla por el alma del Jerusalén oriental prima por encima de cualquier otra consideración: desde los teatros de batalla de Gaza pasando por Yemen hasta Líbano. Esto lo reconoce el analista israelí Dov Lieber:el movimiento de Trump sobre Jerusalén “impide una alianza regional en contra de Irán (https://goo.gl/aqVxxC)”, en referencia a ciertos países árabes que colaboran con Israel contra Irán, lo cual divulgó el director de la CIA, Mike Pompeo.

Para el estratega ruso Andrew Korybko la “declaración de la OCI permite a Rusia encabezar la solución de los “dos países (https://goo.gl/7k81tH)”.

Los hoy fracturados mundos árabe y musulmán han sido presa de los designios balcanizadores teledirigidos por Israel. ¿Se generará por fin la reconciliación del mundo musulmán en nombre de Al-Qods?

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Perfil del Bloguero
Analista mexicano, de origen libanés, especializado en relaciones internacionales, economía, geopolítica y globalización. Es profesor en la UNAM y publica regularmente en periódicos como La Jornada y el El Financiero. Es un comentarista frecuente en medios internacionales de televisión como teleSUR, entre otros.
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