Nos importa un bledo que hayan recapturado al Chapo Guzmán

Todo lo que en México sabemos sobre el Chapo Guzmán proviene de la televisión o de leyendas urbanas. Son pocas las personas, comparadas con el resto del país, que podrían tener una experiencia cercana al famoso narcotraficante.

Nos importa un bledo que hayan recapturado al Chapo Guzmán

Algunas de esas personas son periodistas especializados, militares, funcionarios del Gobierno, o habitantes del Estado de Sinaloa donde tiene su base el poderoso Cártel que lidera Joaquín Guzmán Loera. Algunas amistades del norte del país alguna vez me han contado historias sobre como conocieron a alguien o estuvieron en algún lugar relacionado con él o su gente.

Pero estas anécdotas de alguna forma son comunes en todo México. En cada bar del país alguien puede contarte una narco-historia, no necesariamente relacionada al Chapo, pues hay más de cinco o seis carteles de la droga en esta nación alrededor de las cuales giran este tipo de experiencias. Por eso es que hay tantos autores sobre narcotráfico en México. Los cuentos están ahí, simplemente.

Por eso es que, la re-recaptura del Chapo Guzmán es algo que solo queda en la anécdota. En general, no tiene nada qué ver con la realidad constante de la mayoría de quienes vivimos en México. Por supuesto, estamos por escuchar nuevos corridos, saldrán otros libros, y nos regodearemos apostando si se escapara de nuevo o no, o con los chismes derivados de asuntos como la sorpresiva (y debo decir, genial) entrevista que realizaron al capo el actor estadounidense Sean Penn y la actriz mexicana Kate del Castillo para la revista Rolling Stone.

Un trabajo hecho dos meses antes de la actual aprehensión y cuando el gobierno mexicano aún perseguía al jefe del cartel de Sinaloa. Dicho sea de paso decir: ¿Cuanto ridículo mundial es suficiente para el presidente Peña Nieto?

A reserva de conocer una encuesta rigurosa donde se mida el impacto que ha tenido esta recaptura en la imagen pública del presidente mexicano (tenida en apenas un 20% de aceptación), mi experiencia saldada de conversaciones con colegas y otras personas me permite decir que a la gente le importa un bledo que hayan reaprehendido al Chapo Guzmán. Cualquiera podría verlo en twitter. Hay más preocupación por la creciente devaluación del peso frente al dólar que por el caso del narcotraficante. Y no es para menos.

La crisis económica en México supera el 21%; el petróleo se ha caído un 14% y de a poco se experimenta el drama del desmantelamiento de los servicios públicos de salud y educación. Además, muchas personas siguen cuestionándose ¿Y donde están los 43 de Ayotzinapa?

En términos concretos, la figura del Chapo no nos dice nada para quienes andamos a pie. Su negocio está arriba, entre los círculos de poder político y económico. Tiene qué ver con la red que soporta directa e indirectamente la estructura del cartel de Sinaloa. Las drogas que produce y que no van para Estados Unidos, se venden en las fiestas exclusivas; en escuelas privadas, oficinas y despachos de segundo y primer nivel; en bares y tables dance. Círculos de alto consumo donde se pagan cientos de pesos por una piedra de crack. Donde además hay apuestas ilegales , trata sexual y se pactan los tratos de lavado de dinero y otros negocios ilegales. Asuntos que por razones pocas veces documentadas pasan de largo ante el ojo de las autoridades.

Se trata de un entramado de corrupción de gran nivel que hace posible la existencia de carteles de narcotráfico, según ha señalado el ex asesor de la ONU e investigador de la Universidad de Columbia, Edgardo Buscaglia. Una telaraña tan bien tejida y con tantos intereses que luce indestructible. Que tan fuerte es que aunque ya van tres veces que capturan al lider del Cártel de Sinaloa, su poder no merma. Se prevé que ésta vez ocurra lo mismo; es decir, nada.

Esa es la razón fundamental por la cual la recaptura del Chapo se queda ahi, en los titulares de noticias. El Cártel de Sinaloa continuará porque hay otros tantos jefes que manejan el negocio. El narcotráfico en México seguirá porque extiende sus redes a círculos de alto poder que no son investigados. La violencia no disminuirá (efecto que sí nos atañe), porque sus ejecutores no necesariamente son grupos ilegales. De modo que el golpe sólo interesa a unos cuantos involucrados.

A Peña Nieto para intentar lavar su imagen ante Estados Unidos y a una plutocracia que se aferra al Estado en tiempos electorales por venir. Medios y Gobierno han convertido esto en un circo de hipócritas. Aquí la vida sigue siendo la misma y cada vez peor.


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Perfil del Bloguero
Periodista, escritor y bloguero mexicano. Especializado en periodismo narrativo sobre contracultura, terrorismo mediático, movimientos sociales e insurgentes. Analista político sobre el polo comunista internacional y de países no alineados.

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