La plutocracia en México cierra filas para frenar a López Obrador y joder al pueblo

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La plutocracia en México cierra filas para frenar a López Obrador y joder al pueblo

A finales del mes de mayo, el periódico El Universal -asociado a la oligarquía nacional-, publicó en su columna de trascendidos llamada “Bajo Reserva” que, miembros del primer círculo del gabinete del presidente Enrique Peña Nieto, se reunieron con dirigentes del conservador Partido Acción Nacional (PAN) con un solo objetivo: ver si existe una manera de frenar al dirigente del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Andrés Manuel López Obrador, toda vez que lidera todas las preferencias electorales rumbo a las elecciones presidenciales que se efectuarán en el próximo año 2018.

Esto es algo que tiene muy nervioso a Peña Nieto y, claro, a toda la plutocracia de este país. Veamos si no: 

A esta reunión asistieron el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, y el secretario de Educación, Aurelio Nuño Mayer;nada más ni nada menos que los tres aspirantes a suceder a Peña Nieto en la silla presidencial. Por si fuera poco, se presentó el presidente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Manlio Fabio Beltrones (quien también suspira con la candidatura priísta). Se reunieron con el dirigente nacional del PAN, Ricardo Anaya, y los senadores panistas Fernando Herrera y Marko Cortés y acordaron mantener “comunicación abierta para el tema AMLO”, dijo El Universal.

Pues bien, tienes qué saber que éste cónclave entre panistas y priístas también se dio en vísperas de las elecciones que recién se efectuaron el pasado 5 de junio en el país, donde se renovaron doce gubernaturas… ¿El resultado? El PAN (aliado al Partido de la Revolución Democrática) se llevó siete Estados, derrotando al PRI en algunos donde se mantenía una hegemonía del Partido del presidente que, por su parte, ganó en las cinco entidades restantes.

¿Dije que el PAN derrotó al PRI? Pues bueno, ese es precisamente el tema: ¿Qué relación hay entre los acuerdos hechos por el gabinete peñanietista y los dirigentes panistas ocurridos en mayo pasado, y las elecciones recientes? En política no hay coincidencias. Y los resultados de las elecciones en estas gubernaturas, más que representar un “voto de castigo al priísmo” -como aseguran algunos analistas mexicanos que ocurrió-, exuda un tufo a acuerdo político.

Hay un precedente: La reciente publicación del libro publicó su más reciente libro “El Amasiato. El pacto secreto Peña-Calderón”, escrito por el periodista de la revista Proceso y especialista en asuntos internos del PAN y la ultraderecha mexicana, Álvaro Delgado.

Delgado afirma que, semanas antes de las elecciones presidenciales del año 2006, Enrique Peña Nieto -entonces gobernador del Estado de México-, y Felipe Calderón -entonces candidato presidencial del Partido Acción Nacional-, “sellaron un pacto secreto: el prísta le regaló 200 mil votos al panista, prácticamente la misma cifra con la que éste fue declarado oficialmente ganador. Y en el 2012, cuando Peña fue candidato presidencial del PRI, Calderón le pagó el favor: saboteó desde el Gobierno a Josefina Vázquez Mota, su correligionaria (candidata panista en las elecciones presidenciales de ese año), y entre otras acciones ordenó suspender la campaña ‘Peña No Cumple’ que había puesto al priísta en la antesala de la derrota, según el tracking del PAN”.

Por supuesto que las alianzas entre el PRI y el PAN en asuntos de Gobierno y Legislativos no son nuevas. Juntos han aprobado las reformas privatizadoras de los energéticos; juntos están operando la privatización de la educación y la salud pública; juntos detenido en la Cámara iniciativas de juicio político a criminales de la administración pública; juntos han encubierto crímenes de ‘cuello blanco’ y aprobado la conversión en deuda pública de fraudes ultramillonarios, entre otras linduras.

En fin, se han escrito ya muchos libros evidenciando esta alianza, a la cual se ha sumado el otrora izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), devenido en bisagra electoral del PAN.

El fin último de esta coalición PRI-PAN-PRD es joder al país, imponiendo reformas y leyes que terminen por desmantelar los derechos sociales de la clase trabajadora, con el objetivo de mercantilizarlos y salvar la crisis del capitalismo en México. Y el fin inmediato, impedir que López Obrador canalice el descontento social mediante una oposición electoral representada en MORENA, el cual arrasó en la elección al Constituyente de la Ciudad de México y obtuvo segundos y terceros lugares electorales en Estados cruciales por su cantidad de votantes como Veracruz, Oaxaca y Zacatecas.

Al mismo tiempo, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) avanza en su rebelión contra la Reforma Educativa, poniendo en jaque al gobierno de Peña Nieto que no sabe ya como imponer la privatización del sistema educativo público del país, toda vez que más de 100 mil maestros y maestras se han alzado en paro y no hay forma de juntar suficientes esquiroles para sustituirlos.

En ese sentido, se ha exacerbado la lucha entre una plutocracia representada electoralmente por el PRI, el PAN y el PRD (más sus Partidos satélites), y un pueblo que da indicios de conciencia. Una parte, se manifiesta en las urnas; la otra, está tomando las calles de distintos modos y desarrollando su propia agenda en Partidos emergentes, en colectivos, en organizaciones libertarias, en asociaciones civiles, vecinales, comunitarias. Poco a poco va ocurriendo un despertar que podría canalizarse, sí, en las elecciones del 2018 a favor de López Obrador; pero que, estoy seguro, trasciende a cualquier proceso electoral y a cualquier caudillo. 


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Perfil del Bloguero
Periodista, escritor y bloguero mexicano. Especializado en periodismo narrativo sobre contracultura, terrorismo mediático, movimientos sociales e insurgentes. Analista político sobre el polo comunista internacional y de países no alineados.

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